domingo, 19 de abril de 2009

Viejo Rebelde

Este año el cine francés viene entregando varias obras maestras (Las horas del verano, Entre los muros) y promete varias más (Une conte de Noël). Una de ellas se estrenó hace un par de semanas y se trata de uno de los últimos opus del porlífico Manoel de Oliveira, Belle Toujours.

La creencia popular dictamina que cuantos más años se cumplen, mayor es el deterioro, tanto físico, como mental, como espiritual. Eso puede contar para la mayoría de nosotros pero no para Henri Husson (Michel Picoli).
Hay que reconocer que Henri está más gordo y más canoso (pelado estuvo siempre). Sin embargo la mirada de Henri sigue siendo la de un pícaro perverso e irresistible. Tanto que dos putas se la pasan intentando levantárselo durante parte del film y un barman se queda totalmente embobado por las anécdotas que este le cuenta. Sigue tan vital como siempre como para recorrer toda París en busca de una vieja conocida.
Sin embargo Séverine, la vieja conocida, esta cambiada. No solo porque cambió la actriz que la interpreta sino que tiene un aire distinto. (Antes Catherine Deneuve y ahora Bulle Ogier). Esta igual de bella que siempre pero amargada, parca, abatida. Como si durante estos 40 años hubiera acarreado un peso que nunca se pudo sacar de encima.
Haciendo una comparación odiosa (y quizás un poco forzada) se podría decir que Henri es el alter ego del portugués. Los dos parecen estar más allá de todo. Henri vive a contramano de la moral burguesa. Es soltero, mujeriego, alcohólico y le importa muy poco el mundo que lo rodea al punto de rechazar muy sutilmente, como el caballero que es, el afecto de las putas antes mencionadas. De Oliveira filma absolutamente sin importarle el mundo que lo rodea (lo que lo acerca a Henri). En especial el mundo del cine. Filmar una continuación (que no es tal) del Belle de Jour presentaba el problema de partir de una obra con su propio peso. De Oliveira decidió filmar en dirección opuesta a Buñuel y dejar que los personajes pudieran crear un universo nuevo alejado de la obra del aragonés.
La película gira sobre dos enigmas. Durante la primera mitad de la película el enigma a resolver es si Henri va a encontrar a Séverine luego de haberle perdido el rastro en una función en la opera. Resuelto el primer enigma, con el encuentro en la puerta de una galería, se da paso al segundo. Como se sabe (o no, sino se vio Belle de Jour) Henri era el mejor amigo del marido de Séverine y estaba al tanto de las perversiones de la mujer de su amigo. Henri está desesperado por volver a Séverine y la invita a cenar, pero ella solo acepta con la condición de que Henri le responda algo que la viene afectando hace tiempo. Hace 40 años. Séverine quiere saber si Henri alguna vez le contó a su marido sobre la vida paralela que ella llevaba.
Henri durante toda la cena evita hablar del tema y se dedica a seducir a Séverine. Sabe que no lo va a lograr, que Séverine nunca accedería a tener algo con el, pero lo hace solo por el placer que le provoca cortejarla. Durante la última parte del film se dedica a provocarla hasta que ella indignada por la falta de respuestas y la lascivia de Henri se para violentamente y se va. Y es ahí donde Henri estalla de excitación. Así como Séverine disfrutaba del masoquismo, Henri goza con el sufrimiento ajeno, con la humillación, con tener el poder.
A diferencia del primer enigma, el segundo no se resuelve. Pero acá no importa. Si nos enteráramos de la verdad, las dos películas perderían el encanto que tienen. El misterio que envuelve a la historia de estos dos viejos se desvanecería y estaríamos ante una película rutinaria, un poco distinta, pero con un final rutinario y decepcionante.
Celebremos entonces que no se haya resuelto el misterio y hagamos votos para que Séverine y Henri se vuelvan a encontrar alguna vez más.

El hombre equivocado

miércoles, 15 de abril de 2009

El ochentoso de la semana 2

Las últimas dos semanas fueron medio complicadas y no pude subir el ochentoso de la semana. Acá les dejo el de esta semana. Esta vez es un reconocido grupo local con un gran frontman: el inigualable Miguel Abuelo.





El año pasado en el blog puan frances a raíz de los 20 años que se cumplían de la muerte de Miguel Abuelo escribí lo que sigue. Lo publico con un par de correcciones.

20 AÑOS SIN EL MARINERO BENGALÍ

Ayer en el laburo leía el diario de Lanata y descubrí una nota de Marcelo Fernández Bitar. La nota decía que se cumplían 20 años de la muerte de Miguel Abuelo. Me invadió una gran tristeza. Los Abuelos De La Nada fueron mi entrada al rock nacional (vocablo horrendo). Los conocí a través de un casette que me había grabado el chofer del micro de mi colegio primario. (Así conocí también Alta Suciedad de Calamaro pero nunca caló tan hondo en mi como Los Abuelos). Lo gaste de una manera increíble a ese casette. Creo que todavía lo tengo.
Los abuelos eran para mi como un refugio. Nadie compartía mis gustos en el colegio primario. Debería esperar el secundario para encontrar a alguien que me dijera que conocía a Los abuelos y que tenía sus cinco discos. Los abuelos eran fiesta. Escuchar No se Desesperen o Lunes por la madrugada me provocaba una satisfacción descomunal. En esa época todavía me gustaban los temas de Calamaro que más difusión tuvieron. Hoy en día disfruto más de temas como Levantando temperatura, En Línea u el incomprendido Hombre Lobo.
Cuando Miguel Abuelo volvió de España venía con una idea fija en la cabeza. Cambiarle la cara de culo al rock. Ese rock aburrido, apesadumbrado, lleno de guitarras acústicas. Y lo hizo. Ahí esta Miguel en Mundos Inmundos gritando “Y bailen y salten” con silbatos y saxos de fondo. Y uno no puedo hacer otra cosa que levantarse de la silla y saltar y bailar a lo loco. Los temas que Abuelo compuso y cambiaron al rock son muchos pero ahora me vienen a la mente Medita sol, No te enamores nunca de aquel marinero bengalí, Guindilla Ardiente, Hermana Teresa. Uno mejor que el otro. Uno más alegre que el otro.
El 88 fue un año nefasto. No solo el rock perdió a Abuelo, sino que en diciembre falleció el cantante de banda de rock más jugada, mas loca, más irónica, y más sofisticada que tuvo la Argentina. Me refiero a Federico Moura, cantante de Virus. Un año antes se había muerto Luca Prodan. Así desaparecía una manera de concebir el rock. La alegría y la locura que había impregnado el rock en esa época se desvanecía. Aparecían bandas nuevas con letras más oscuras como Don Cornelio y La Zona, quizás la mejor banda de esa época. Todas las otras bandas contemporáneas a Los Abuelos terminarían cambiando su concepción musical o desaparecerían.
Cuando empecé a interesarme por la música no me gustaba una puta banda que anduviera dando vueltas por ahí. No me gustaba La renga, ni Berusit Vergarabat, ni Los Piojos. Y ahí aparecieron Los Abuelos. Los abuelos fueron (y son) muy importantes para mi. Los abuelos me ayudaron a ser el distinto. Y a sentirme orgulloso de ser el distinto. Nadie los escuchaba cuando yo los escuchaba. O no los escuchaban como yo los escuchaba. Ayer cuando leía la nota me puse muy triste. Y creo que la mejor manera de homenajear a Miguel Abuelo es decirle (aunque no me escuche) lo mucho que significa en mi vida.

El hombre equivocado

domingo, 29 de marzo de 2009

BAFICI 2009





Los jóvenes viejos

Desde el jueves que estoy yendo al festival pero recién ahora me agarraron ganas de escribir algo.
La primera película que vi fue el documental Pizza in Auschwitz que es el registro del viaje que hace un sobreviviente de Auschwitz de regreso al campo en donde estuvo detenido. El viaje lo realiza con sus dos hijos. Primero van a su país natal, Lituania, en donde les narra a sus hijos como fue que fueron llevados a los campos. Después de varias paradas en las que se suscitan muchas discusiones entre el viejo y su hija sobre la utilidad del viaje llegan a Auschwitz en donde el viejo tiene una discusión (de las mil que hay) con una de las autoridades del lugar. La pasión con que el discute y la tenacidad con que defiende sus argumentos no las vi en ninguna de todas las películas que vi hasta ahora.
Pizza in Auschwitz a pesar de ser una película cuyo eje es la vista a campo de concentración es una película llena de vida. Es una película en la que todos están dispuestos a pelear por lo creen que es lo correcto. Es una película en donde la vejez y la muerte no son un peso, ni un miedo. Como también lo es Arroz con leche.
En Arroz con leche Jorge Polaco cuenta la historia de amor entre dos viejos. La película esta llena de imágenes que parecen ridículas pero que dentro del universo de polaco se justifican. El cine de polaco es un cine infante. Es como un juego de chicos en donde las reglas no existen, en donde todo es posible. Es donde lo burdo se funde con lo sensible.
A diferencia de Viaje por el cuerpo la película anterior de Polaco esta una película llena de colores mientras que aquella era un film en donde los colores eran amarronados, ocres, otoñales (o por lo menos yo la recuerdo así).
Ver a una anciana vestida de bailarina jugando arriba de andamio no es un imagen humillante (como las hubo en otras películas) sino todo lo contrario. En la muestra de que, como dijo uno de los espectadores en la charla con Polaco, con la vejez empieza una segunda vida. Es seguir siendo igual de jóvenes y de fuertes como antes. O incluso más. Y poder seguir realizando sueños. Como lo realiza la madre superiora al final de la película.

I just write to say I hate you

Blind pig who wants to fly no solo tiene la reseña más idiota de todo el catálogo del BAFICI (si no me creen pueden entras acá) sino que encima es una película de mierda. Es lisa y llanamente una basura. No es nada de todo lo que dicen por ahí. No es ni política, ni onírica, ni surrealista, ni nada. Solo es un montón de cuadros un al ladito del otro unidos por una supuesta lógica que vaya a saber uno cual es. Intenta ser política y se queda a mitad de camino. Quiere ser muchas cosas y no logra ninguna. Si logra ser insoportable y solo en 1 hora y 17 minutos.
Encima el director se da el lujo de filmar una escena de sexo como si solo fuera un mero intercambio de favores, como si el placer en el sexo no existiera. Ya no me importa que los personajes sean homosexuales y se descrea de la posibilidad del disfrute en el sexo anal. Me rompe mucho las pelotas que el personaje que es penetrado sea humillado. No se contempla nunca la posibilidad de esta bueno que te culeen. NUNCA. Si uno entrega es porque no le queda otra. Es porque es la paga por un favor. Y la escena de la acabada es detestable.
Por culpa de este bodrio me perdí la otra película que quería ver porque la proyección empezó 20 minutos tarde y el muy ganso del director en el presentación tiró la frase más demagógica que escuche hasta ahora en cinco años de asistir al festival: “Hoy el cine le ganó al football”. Si claro, el cine la ganó al football.

Me enamoré

The man who loved Yngve no es una gran película. Ni siquiera podría decir que esta bien. Creo que es una película con buenas intenciones pero bastante fallida. Fallida porque usa mal la música que elige y elige canciones ya muuuuy trilladas (otra película en donde suena Love will tear us apart). Lamentablemente recurre al suicidio cuando se da un amor no correspondido.
Sin embargo creo que tiene sus cosas a favor. Es una película que no muestras cuerpos esculturales. Son cuerpos no trabajados. No depilados. El colorado que protagoniza la película es un adolescente al que recién le esta saliendo pecho en el pelo. No es poca cosa, en medio de tanta estandarización del cuerpo masculino, que se muestre a un pibe con vellos en pecho.
Aunque yo no le preste mucha atención al colorado. No me pude resistir a los encantos de Yngve (al igual que el colorado). Ese chico que juega al tenis, le gusta encontrar figuras en las nubes y escucha a Japan. Sin lugar a dudas me enamoré. Lo cual confirmaría una sospecha que tengo hace mucho tiempo: me atrae Jon Heder que es muy parecido a Yngve. Pero a Yngve lo parto como a un queso.



Boicot

Estoy convencido que quieren boicotear la retrospectiva de los Straub. Los horarios son horribles y los subtítulos fallan todo el tiempo. No reconciliados se vio sin subtítulos (y en una copia de mierda) y en Il ritorno del figlio prodigo-Umiliati fallaron durante los primeros veinte minutos. No importa que Tag Gallagher diga que lo que nos debería importar es la sonoridad. Si yo solo escucho gritos o gente hablando bajito y no se de que hablan no entiendo el porque hablan así. La falta de subtítulos realmente perturba la visión de una película.

Invadido por una ira asesina

En la proyección de Il ritorno del figlio prodigo-Umiliati estuvo Tag Gallagher para hacer una breve introducción. Gallagher es un crítico de cine norteamericano que vino a dar una charla sobre el cine de los Straub. Cuando presentó la película explicó porque la película estaba filmada en esa locación e hizo un breve resumen argumental. Cuando hablo de las locaciones dijo que el lugar en donde estaban filmadas era para los Straub lo que Monument Valley era para John Ford. A lo que la traductora dijo:

Los Straub consideran a estos lugares “monumentos valiosos”

1 - ¿Cómo se puede ser tan hija de puta de decir que valley significa valioso? ¿De verdad sabés inglés?
2 - ¿Cómo se puede ser tan hijo de puta de no contratar una traductora que entienda algo de cine? ¿Es mucho pedir? Si yo no conociera la obra de John Ford no hubiera entendido lo que dijo Tag Gallagher y me hubiera quedado con lo que dijo la boluda-traductora. ¿Cuánta gente conoce la obra de John Ford? ¿Cuánta gente verdaderamente entendió lo que el pelilargo norteamericano quiso decir?

Obra maestra

Les Amours d'Astrée et de Céladon es por sobre todas las cosas una película bella.
Inspirado en una novela de más de 5.000 páginas del siglo XVII de Honoré d’Urfe, sobre una historia de amor que transcurre en el siglo V y cuyos personajes son ninfas, druidas y pastores, Rohmer filmó su última película. Me atrevo a decir que es una de sus mejores películas junto con La mujer del aviador y La rodilla de Clara. A diferencia de sus dos películas anteriores no recurre ni a una ambientación realista-artificiosa como en La dama y el duque ni a una reproducción casi detallista como en Triple Agente. El trabajo en la ambientación es similar al de El caballero de Lech Majewski en donde se reproducía la concepción pictórica de la época. Rohmer casi no mueve la cámara en esta película. En films anteriores como Las noches de luna llena o La mujer del aviador Rohmer seguía los devaneos de los personajes con la cámara. Los personajes iban de aquí para allá. Caminaban sin parar. Sin embargo esta vez la cámara esta quieta pero la puesta no resulta estática sino todo lo contrario. Es una película muy dinámica.
Rohmer logra contar una vez más una hermosa historia de amor en donde se dan una serie de malos entendidos que retrasan la unión de los enamorados y en donde se debate todo el tiempo sobre el amor. Al igual que en La rodilla de Clara dos personajes mantiene discusiones sobre el verdadero significado del amor, solo que en esta nueva película del francés el final es mucho menos amargo.
La película esta llena de momentos de humor encarnados en el personaje del juglar que todo el tiempo defiende se burla despiadadamente de quienes creen en la fidelidad y el amor eterno. Es un personaje lleno de vida que contagia toda esa vitalidad al resto de la película, hasta a personajes más bien lúgubres como el hermano de Celadon.
La escena del travestimiento también es muy graciosa sin llegar a lo ridículo como sostenían un montón de imbéciles durante la proyección (¿Si la película no te gusta, no es más fácil pararte e irte?). Lamentablemente los imbéciles que desconocen lo que verdaderamente es el cine abundan entre las filas de espectadores del BAFICI.


Rescates Argentinos

Lo mejor que tiene el BAFICI es que programa clásicos recuperados. El año pasado proyectaron una mediocre copia de la sublime Yo camine con un zombie pero con el nombre cambiado, Yo dormí con un fantasma (¿Qué fuman en APROCINAIN?). Años anteriores se pudieron filmes de Ricardo Freda, Budd Boetticher y Carl T. Dreyer. También se recuperan copias de filmes argentinos o dirigidos por argentinos como fue el caso de La nieve estaba sucia, dirigida por Luis Saslavsky, el año pasado.
Este año se pudo ver un corto de José Agustín Ferreyra titulado La vuelta al bulín. La película cuenta la historia de amor entre una mujer y un payador y las idas y vueltas de la pareja. Los roles parecen estar invertidos, ella es la que manda y el acata las órdenes. La película tiene un argumento muy influenciado por sainetes como por ejemplo Fumadas (1902) de Enrique Buttaro. No soy un experto en cine mudo pero al ver el corto tenía la sensación de que si bien había una puesta en escena trabajada había un excesivo uso de los intertítulos (muy influidos por un lenguaje tanguero). Es de 1926 y si uno compara el corto con las películas que ya se hacían en ese momento fuera del país pareciera que es un poco rústico.
En conjunto con el corto de Ferreyra se pudo ver Una mujer de la calle de Luis Moglia Barth, quien también dirigió durante el período mudo. La película es de 1939 y cuenta la historia de una mujer que luego de escapar del hogar familiar vuelve a el huyendo del hampa para encontrarse con que las cosas ya no son como antes. Es cierto que la película esta llena de clichés y que las actuaciones del cine argentino de aquellos años no son las mejores, sin embargo la película tiene muchos elementos a rescatar.
En principio hay que destacar la dirección de Moglia Barth. La puesta en escena esta cuidada al detalle. La película se inicia con un travelling lateral que describe el barrio para luego cortar a pequeñas viñetas en donde se describe la vida cotidiana. Los planos en general son planos abiertos en donde interactúan los personajes y la cámara se desplaza mínimamente a excepción de un cortísimo plano secuencia en donde la cámara hace varios giros y paneos. La narración no decae nunca y se mantiene la tensión durante la hora y veinte minutos que dura.
A pesar de ser un melodrama esta llena de momentos cómicos encarnados en personajes secundarios. También se puede ver en este film la influencia del sainete encarnada en el personaje del zapatero italiano y su castellano mal hablado que siempre lo mete en problemas.

TOP 5

1 – Les Amours d'Astrée et de Céladon (Eric Rohmer)
2 – Class Relations (Danièle Huillet/Jean-Marie Straub)
3 – Arroz con leche (Jorge Polaco)
4 – Aquele querido mes de agosto (Manuel Gomes)
5 – Il Divo (Paolo Sorrentino)

Mención: Rosa Patria (Santiago Loza)


El hombre equivocado

lunes, 23 de marzo de 2009

El ochentoso de la semana

Hoy inauguro esta sección en donde todas las semanas voy a subir un video de alguna canción de los años ochenta. Trataré de no ser obvio en la elección y de ser lo más amplio posible. No se si lo lograré.



Yazoo es un duo de electropop inglés formado por Alison Mollet y Vince Clarke (que formó parte de Depeche Mode). Lamentablemente no es una banda muy conocida. Sino fuera por su tema Don´t go para la mayor del público serían completamente desconocidos. Nadie los menciona cuando se empieza a hablar de música pop cercana a la electrónica. Siempre se menciona a Erasure (grupo que formó Clarke después de la separación de Yazoo), Pet Shop Boys, OMD o Ultravox. Yazoo tiene solo dos discos. El primero se llama Upstairs at Eric’s y contiene el mencionado Don´t go y el tema que hoy forma parte de esta sección: Only You. El segundo disco se llama You and Me Both. Luego de este disco se separaron. También compusieron la excelente cortina musical de una serie de televisión llamada Chinese Detective.
Only You es algo así como una balada electrónica. Es una canción que va repitiendo las mismas notas pero las va alternando. La voz aguardentosa de la cantante convierte a la canción en un lamento. Un lamento por un amor perdido. El zoquete de Enrique Iglesias con su voz sesiona y de pito arruinó esta hermosa canción en un cover que hizo allá por los noventa.

domingo, 22 de marzo de 2009

El disco del año

Volví después de dos meses. En estos dos meses se estrenaron muchas películas. Algunas me gustaron otras no pero ninguna me dio ganas de escribir. Pero apareció Years of Refusal el último de Morrissey y la emoción fue tal que acá estoy escribiendo de vuelta.


No me importa que discos vayan a salir de acá a fin de año, no me importa que bandas vengan a tocar (¡DEATH TO RADIOHEAD!), no me importa que festival de rock auspiciado por vaya a saber que marca inventen, el acontecimiento musical del año es sin lugar a dudad el último disco de Morrissey.
El disco empieza bien alto con Something is squeezing my skull y no decae nunca. Ya la primera canción contiene no solo uno de los riffs de guitarras más potentes y que invitan automáticamente al baile sino que también tiene una de esas frases marca Morrisey: “There is no love in modern life”. ¿Es acaso esta otra de esas canciones de Morrissey en donde se lamenta porque el amor le esquivo? Y sí. ¿Pero por qué debería de hablar de otra cosa? Siempre hablo de eso y lo va a seguir haciendo. Pero lo que convierte a Morrisey en un genio es que siempre habla de lo mismo pero logra encontrarle la vuelta para que se vea como nuevo.
El año pasado el acontecimiento roquero también estuvo a principios de año. El recital de Bob Dylan. Me acuerdo de haber con mi viejo y que el se quejaba porque no había podido reconocer ni una sola de las canciones que había tocado Dylan. A lo que yo le conteste que lo mejor que tenía Dylan era justamente eso. Cuando comezó el recital costaba reconocer que estaba tocando Rainy Day Woman pero en cuanto uno reconocía la canción se daba cuenta de que estaba escuchando a un tipo preocupado por retrabajar los materiales con los que trabaja. Esto hace que Dylan y Morrissey estén emparentados. Y pasando de un dispositivo al otro (¡Un saludo para Oscar Traversa!) con David Cronenberg. Ayer vi eXistenZ por primera vez y no pude evitar relacionarla con Cuerpos Invadidos y pensaba que Cronenberg había logrado una nueva obra maestra a partir de una de sus viejas películas (tan buena como la nueva).
El disco tiene 11 canciones aparte de la ya mencionada Something is squeezing my skull. Entre ellas está I’m throwing my armas arround Paris que es una canción hermana de You have killed me y por que no también de Everyday is like Sunday. Hay algo que las une y creo que son esos arreglos “orquestales” (a falta de una mejor palabra. Hablar de arreglos orquestales hoy en día en el rock es ya un cliché). Arreglos que me hacen acordar al Bowie de Time (Alladin Sane) o Five Years (Ziggy Stardust).
All you need is me y That’s how people grow up son canciones que ya se pasaron por las radios. Por lo menos Kabul las pasaba. Son ese tipo de canciones que uno se aprende la letra al toque y no puede hacer otra cosa que cantarlas durante semanas. Son puntos muy altos del disco pero las palmas se las lleva It’s not your birthdate any more. Es imposible no emocionarse con esa canción. La emoción con la que canta esa canción conmueve hasta las lágrimas. Además tiene una declaración de amor que nadie en toda la historia de la poesía romántica ha logrado escribir (¡Fuck you Neruda!): “All the gifts that they gave can't compare in any way to the love I am now giving to you right here right now on the floor”.
También es imposible no saltar cuando se escucha I’m OK by Myself (¡Ese bajo!) que es pura emoción punk.
¡Morrissey no te mueras nunca! I’m gonna miss when you are gone.

El hombre equivocado

Years of refusal (2009)
Grabación: Londres 2007
Sello:
Decca/Polydor(UK); Attack/Lost Highway (US)
Producción:
Jerry Finn
Ingeniero: Seth Waldmann
Fotografía: Jake Walters (tapa); Travis Shinn
Personal:
Morrissey; Boz Boorer; Jesse Tobias; Solomon Walker; Matt Walker; Roger Joseph Manning Jr.; Mark Isham; Jeff Beck; Michael Farrell; Kristopher Pooley; Kristeen Young; Chrissie Hynde

Un video de Something is squeezing my skull

gracias por pasarrr

gracias por pasarrr